miércoles, 17 de septiembre de 2014

INSEGURIDAD Y GUERRA SOCIAL


CUANDO LA VERDAD ES  “POLITICAMENTE INCORRECTA”


Por Guillermo Rojas


En estos últimos días hemos tenido gran cantidad de novedades en lo relacionado al tema del titulo. No precisamente halagüeñas. Lo que se ha multiplicado exponencialmente, han sido los hechos delictivos en  cantidad y calidad, bien que la mencionada calidad se refiere a la vesania de la criminalidad actuante y la absoluta impotencia de la justicia y las fuerzas del orden para contener esta orgia delincuencial que parece no tener final ni limite moral alguno. Crímenes, violaciones, robos a granel, dejan en evidencia la absoluta inutilidad de los poderes del Estado progresista ausente desde hace 30 años, no solo 10 o 12 como quiere hacer creer la oposición partidocratica
Tampoco puede esperarse nada de un Estado colonizado por una mafia de delincuentes comunes y políticos, con un aparato ideológico que se ocupa de justificar la delincuencia de abajo o de arriba

Rambo del subdesarrollo

En medio de este indecible caos, el gobierno había tomado la postura de cerrar los ojos y tapar el cielo con el dedo. Ello había ocasionado la irónica carcajada del vulgo cuando el jefe narco (Según Carrio) Aníbal  decía que la inseguridad solo era una sensación creada por los periodistas y el grupo  Clarín, mientras los hechos desmentían a este nefasto personaje todos los días: Poco se inmutaba el gobierno en general al que el tema de la seguridad no le agrada, cultor mojigato e hipócrita como es de las leyendas socioeconómicas progresistas para explicar el fenómeno que mas preocupa a la sociedad. Pudimos ver entonces un cambio de guardia y del boludeo progre se paso a la opción Rambo poniendo como estrella de la producción al ministro de hecho de Seguridad, el Tte. Cnel. Berni quien pasó de abogar por la legalización de la droga en todas sus variantes- suponemos para no tenerla que combatir- a convertirse de repente en el Facho K
afirmando una serie de hechos que venimos puntualizando nosotros desde años atrás.

Políticamente incorrecto

Así Berni pasa a fustigar a los jueces que dejan en libertada a los preso en pocos instantes, a los legisladores que no modifican las leyes, a los extranjeros que vienen aquí a delinquir sin que les toque nunca la deportación, a los piqueteros (de los que él fuera interlocutor autorizado en épocas de Néstor) que cortan calles y molestan indeciblemente a los transeúntes, o a los estudiantes que se solidarizan con “luchas” en las que no tienen ni arte ni parte.
Esto que parece un hecho digno de ser festejado no es mas que una muestra oportunista del gobierno, que bastardea estas verdades con la sola finalidad de desacreditarlas ante el común de los ciudadanos Mostrándolas como propias del repertorio de un criptofascista escondido en los pliegues del gobierno progresista. Los periodistas de moda han salido a decir que Berni ha sido reprendido por decir cosas “políticamente incorrectas”. Ya sabemos en el mundo de las opiniones que es la democracia no existe la verdad y si se la dice. Es políticamente incorrecto.-

Negro futuro

Lo cierto es que el gobierno no tendría que tomar tan a la ligera el tema que nos ocupa, pues los mismos actoras de la multiforme y caótica guerra social que se deja ver a trabes de la denominada Inseguridad, son los mismos que han sido utilizados para los saqueos que pudimos observar el año pasado, en diferentes provincias de nuestro país. La oleada, que no por circunscripta deja de ser inquietante, volvería a producirse para este fin de año. Según se dice ya con fuerza necesaria como para llevarse puesto al gobierno de Cristina. ¿Ella misma se ha dado cuenta y trata de implementar desde ahora y por ahora desde declaraciones amenazantes una “escalada represiva”? No lo sabemos pero podría tratar de blindar el modelo por si las moscas. Tiene no pocos problemas en diferentes planos como para descuidar estos hechos.

Lo que tenemos que saber nosotros

Lo que nosotros debemos evitar es que las apariencias nos tapen la realidad con discursetes altisonantes. Sabemos que la guerra social es el producto final y mas decantado de tres décadas de caos, destrucción económica y cultural de nuestra Patria que no se va a solucionar con afirmaciones seguristas, sino con el desmonte de  este sistema que ha permitido todo tipo de aberraciones. Para aclararlo a derecha, no se arregla con mas policía en la calle, ni con matar negros, ni deportar extranjeros cuando la violencia y el crimen es la consecuencia de todo un engranaje político, social, económico y cultural. Lo venimos diciendo desde hace añares hay que actuar sobre las causas y mientras tanto castigar draconianamente toda violación de la ley, de lo contrario todo seguirá peor. Para dejarlo mas claro no creemos ni en las formulaciones de la derecha ni en el marxismo chirle que ha inundado desde el establecimiento de la democracia a la política y al periodismo y los medios de comunicación. Ambas cosas son parte de la dialectica boba que permite que el sistema siga destruyendonos.

martes, 16 de septiembre de 2014

ISRAEL DONDE NO HAY "DISCRIMINACIÓN"


Vice ministro de Asuntos Religiosos israelí Eli Ben Dahan

Los judíos homosexuales tienen "almas superiores" en comparación a las almas de los gentiles, gays o heterosexuales dice el viceministro de Asuntos Religiosos de Israel


Los judíos homosexuales tienen "almas superiores" en comparación a las almas de los gentiles, gays o heterosexuales, dice el vice ministro de Servicios Religiosos y rabino al diario israelí Maariv en un artículo publicado el viernes.

Aún así, se opondría a cualquier proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, así como se opondría al matrimonio entre un judío y un gentil, dijo el rabino Eli Ben Dahan, miembro del partido de derecha Habayit Hayehudi.


El matrimonio homosexual es "antinatural" dijo el político y rabino, diciendo que "es natural que el mundo quiera la continuidad a través de las relaciones entre un hombre y una mujer".


Ben Dahan se pronunció al igual que su partido y el partido Atid Yesh llegando a un compromiso, allanando el camino para la aprobación de un anteproyecto de ley en la Knesset sobre las ventajas fiscales que ofrece a los padres del mismo sexo.


Ben Dahan, quien estuvo ausente de la votación en la Knesset, dijo que él no quiere perseguir a los gays, pero que su oposición al proyecto de ley se debe a su compromiso con la naturaleza judía de Israel.


El acuerdo escrito entre los dos socios de la coalición se ha mantenido en secreto, pero se espera que el proyecto de ley será archivado y que los créditos fiscales equivalentes serán implementadas a través de reglamentos del Ministerio de Finanzas en lugar de la legislación.


"Tengo que mantener el estado judío. Cosas que contradicen los valores, la cultura o la tradición no recibirán un sello de aprobación", dijo.


Haaretz

Nota personal:

No es la primera vez que deja caer una de estas perlas. Esto decía de los palestinos en su blog "Los palestinos no son seres humanos, no merecen vivir, y no son otra cosa que animales!"

lunes, 15 de septiembre de 2014

HEROE Y MARTIR NACIONALISTA


LA PERMANENTE DEGRADACIÓN DE LA IGLESIA

La feliz pareja


El medio digital infocatólica da cuenta de un nuevo paso en la degradación de la iglesia.: ahora casan a sodomitas. borran con el codo lo que se escribió con la mano con tal de agradar y no quedar como retrógrados. DEPLORABLE COROLARIO DE LA "DOCTRINA FRANCISCO"

Un sacerdote argentino bendice en su parroquia la unión entre una persona transexual y su pareja  

En una ceremonia religiosa, el P. Sergio Lamberti bendijo la unión de Luisa Paz, travesti, y José Coria, en la parroquia Espíritu Santo del barrio Ejército Argentino de la ciudad de Santiago del Estero. El sacerdote, que permitió semejante profanación en un templo católico, justificó su acto infame asegurando que «no estamos celebrando el sacramento del matrimonio católico. Estamos celebrando el amor de Dios entre los hermanos»

(InfoCatólica)  El acto, que no fue prohibido por la diócesis de Santiago del Estero , ha sido comentado por la diputada y Secretaria General de la Mesa Nacional por la Igualdad, María Rachid, conocida activista del lobby gay, quien afirmó que «esta apertura (de la Iglesia Católica) no deja de sorprendernos».
Antes de la ceremonia religiosa, la pareja había contraído «matrimonio» por lo civil.
Mons. Bokalic, pastor de esa diócesis argentina, se limitó a recordar que la Iglesia solo entiende por matrimonio el de un varón con una mujer «naturalmente concebidos como tales en el seno materno»:  
«El Obispado de Santiago del Estero para evitar cualquier confusión entre los fieles y la opinión pública en general recuerda a todos la doctrina de la Iglesia Católica con respecto a la celebración del Matrimonio la cual queda expresada en el Código de Derecho Canónico y el Catecismo de la Iglesia Católica, no rigiendo en la Iglesia otra ley más que esta. (Cf. CIC cans. 1056 ss y CATIC 1659-1660). Es decir únicamente se entiende por matrimonio el acto de la voluntad, por el cual el varón y la mujer, naturalmente concebidos como tales desde el seno materno, se entregan y aceptan mutuamente en alianza irrevocable por la que constituyen entre sí un consorcio para toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de los hijos».
No se tiene noticias de que el prelado prohibiera en algún momento esa ceremonia religiosa que puede ser considerada como una profanación y una blasfemia, debido a que se ha bendecido una situación de pecado nefando.

PARA NACIONALISTAS

CONTINUACIÓN

10. “Me encantaría, pero…”.

           

–Lo que están haciendo está muy bueno. Muy necesario. Todos los jóvenes deberían estar en lo mismo.

–Bárbaro, te esperamos la próxima reunión.

–Uy, pero, ¿sabés? Tengo un problema. Ando con muchos estudios y no tengo tiempo de reunirme. Se me vienen los finales encima…

–Pero mirá que todos estudiamos por acá, no sos el único.

–Bueno, pero, además, ¿viste? Mi novia. Ella mucho como que no le gustan estas cosas.

–Fijate que hay varios jefes con novia, eh. Es parte del sacrificio.

–Sí, tenés razón… pero, pst, son cosas. Este jueves, de todos modos, me hubiese sido imposible: juego al fútbol con unos compañeros del laburo.

–¿Compartís algo con ellos?

–No, son totalmente diferentes, piensan muy distinto. Pero bueh, son cosas que hay que hacer… les mando un abrazo. ¡Malvinas Volveremos! ¡Viva la Patria! ¡Viva Cristo Rey  

11. Mucho ruido y pocas nueces



            Firman como José Antonio, escriben como León Bloy, llevan apodos de colosos. Se despiden en castizo, usan boina en las peñas. ¡Buenísimo! El orden exterior es reflejo del interior; Pascal lo recomienda. Es bueno. Bárbaro.

Pero, ¿a la hora de militar por Dios y por la Patria?

Nada.



12. Nacionalistas anarquistas



            Reunión a las 18 hs. Cae siempre 20 minutos tarde. Se va siempre 15’ antes: “Tengo que hacer muchas cosas”. Algunos lo miran incómodo, pues piensan “bueno, al fin y al cabo, yo también tengo cosas que hacer pero las dejo de lado por la militancia”. ¿Contribuye económicamente? Sí. Pero a destiempo. Desordenado. Impreciso. ¡Pero nuestra doctrina es doctrina del orden!:



“¿Revoltosos…? los que profesamos el orden y el método. ¿Perezosos…? los que canonizamos el celo y el trabajo”. (Jean Ousset).



Su militancia, su participación, su colaboración… es anárquica.

Hoy se puede contar con él, mañana no se sabe. A veces falta. Nunca avisa. Desaparece durante meses. Incapaz de sujetarse a las órdenes de otro: siempre tiene una idea mejor que el jefe. Incapaz de obedecer: siempre él puede pensarlo mejor. Incapaz de confiar: sólo puede confiar en sí mismo.


13. Los eternos disconformes



            Si se hace un retiro espiritual, se quejan de que falta acción.

Si se hace una acción pública, se quejan de que falta oración.

Si el acento de tal empresa está en la formación, protestarán por la ausencia de propuestas concretas.

Pero si el acento de la empresa está en lo concreto, argüirán ausencia de elementos formativos suficientes.

La gata flora.



14. Los providencialistas



            Jean Ousset nos describe en su libro La Acción un excelente ejemplo, que presenta muy gráficamente cómo actúan al mismo tiempo el hombre y Dios.

La monjita que cuida de un enfermo en un hospital reza todos los días por él. Implora al Señor por su recuperación. Pero tales prácticas de piedad no la eximen de lavar, todos los días, las sábanas del convaleciente para evitar que se infecte y se muera. La monjita sabía muy bien que ella –y no los ángeles querubines– tiene que lavar las sábanas. ¿Nosotros lo sabemos también?

Fue precisamente el error de Lutero suponer que la acción de Dios eximía al hombre de sus propias acciones. Cabe un uso torcido de la esperanza en Nuestro Señor, si la misma se convirtiera en el pretexto para no hacer nada, llevándonos a un quietismo absurdo: “¿qué se pensaría de la religiosa enfermera que, a pretexto de que también gana el Cielo, por el hecho de ser una religiosa orante y ferviente, no se preocupase de la ineficacia habitual de los remedios escogidos, de los cuidados prodigados?”. Y para concluir, dice Ousset:



“¿Y quién se atrevería a decirle: ‘Hermana, no se inquiete de que los enfermos se le mueran a chorros en cuanto quedan a su cargo. Poco importa el resultado. ¡Ánimo! Lo importante es que de esta manera gane Ud. el Cielo?”.



            Nuestro autor recrimina duramente estas posiciones: “Es odioso el engaño de ese pietismo, que se cree sobrenatural porque está desencarnado, en el que la oración lejos de esclarecer, lejos de fortificar la acción se convierte en argumento de negligencia, de pasividad, de inconsecuencia. Actitud que tiene tanto éxito porque favorece una tendencia natural a la pereza, al esfuerzo efímero, quizá, pero elemental, superficial, sin resultados duraderos y serios”.



15. Formados pero no comprometidos

           

–Curioso ese señor. Hace años que sólo hace cursos sobre las herejías de los primeros siglos, el sexo de los ángeles y la obra cultural de Alcuino durante los 15 años que gobernó Carlomagno. Jamás ha aparecido en ningún acto público. Jamás habla de nada que le suponga un riesgo. Se codea con los grandes popes de tal o cual facultad, culpables de su vergonzosa descristianización. Me pregunto: habla mucho –y bien– de las herejías de los primeros siglos de la Iglesia. Pero, ¿cuándo hablará de las herejías del siglo XXI?

¡Señores, abran los ojos! ¡Señores, hoy gobiernan terroristas y asesinos! ¡Enemigos de Dios y de la Patria! ¿No se dan cuenta que no gobierna San Luis Rey sino los homicidas profesionales? Y ustedes, ¿seguirán practicando la auto-satisfacción intelectual?



16. Mucho número, no importa cómo



–Hay que juntar mucha gente. Reenviar los correos. Reenviar y reenviar. Vamos, vamos. Invitá a todo el mundo. Después nos organizamos. No hablemos de las cosas que nos dividen. Toquemos lo que une.

Se forman aglutinaciones absolutamente heterogéneas de personas, con diferencias profundas en la acción y en la formación, unidas por cierto rechazo a tal o cual figura, pero que respecto de “los ideales positivos” no coinciden prácticamente en nada.

Resultado: agobio, tensión, nervios, desgaste, ineficacia. Se va quemando a la gente que asiste, decepcionados de que –una vez más– la unión no haya sido posible. ¿Pero cómo podría ser posible una unión sin principio de unidad?

No tiene sentido reprocharle a una acción anárquica que no produzca el orden. El olmo no tiene por qué producir peras.



17. Los bravucones



            Ambiente de distensión. Se está charlando, luego de una guitarreada. Los muchachos van guardando las cosas, ordenando las sillas y las mesas. Las señoras van limpiando los restos de migas que quedan. Todo se dispone ya para terminar una velada agradable, llena de música –verdadera– y no de ruido; llena de amistad y no de idiotez muchachista. Pero hete aquí que aparecen los bravucones cantando marchas. ¿Qué tiene que ver? ¿De dónde salió? Levantan la voz, sacan pecho, miran altivamente. Se sacan el gustito de hacerse los duros, pero en nuestra opinión tal cosa es signo de estupidez. Una marcha se canta bien o no se canta. No por cobardía sino por oportunidad. Una canción de guerra también puede ser banalizada. Y no debe ser ella motivo de bravuconería.

            También están los que declaman mucho desde las redes sociales, especialmente Facebook. Tengamos cuidado con ellos: insultar detrás de una computadora no es ser valiente.



18. Falta de fe



–Mirá, estoy de acuerdo, pero no se puede decir. Digámoslo desde el Orden Natural, sin mencionar a la fe, porque ahí la gente se enoja y se va. Y tampoco decirlo tan violento, tan agresivo. Tratemos de proponer, de aportar, de decirlo de modo positivo. No estamos contra nadie, sino siempre a favor de… No lo olvides, hay que ser político, hay que tener cintura política.

Así, Jean Ousset diría que terminaríamos siendo “menos confiados que los materialistas” en“las fuerzas intelectuales y espirituales” que “invocamos sin cesar”. ¿No luchamos acaso por Dios y por la Patria? ¿Qué tenemos que temer? Nuestro autor francés se queja con razón de esta debilidad:



“No intentamos exponer, o hacer prevalecer, o defender, lo que nosotros consideramos como la Verdad; confiando, como los otros, en aquello que puede conseguir la adhesión de las masas, atraer la opinión”. Por el contrario, “Actuamos como si no creyéramos más que en las campañas de prensa, en los carteles de las paredes, en las reuniones brillantes o alborotadas, en las hojas sueltas, en los párrafos de elocuencia, en los slogans, en las consignas”.



Tanto es así que los mismos adversarios advirtieron en su momento que tal actitud en los de nuestro bando involucraba una falta de fe. Leamos a Jaurés, en la tribuna de la Cámara al discutir la “ley de separación” entre Iglesia y Estado.



“¿Nuestros adversarios nos han respondido? (…) ¿Nos han opuesto doctrina a doctrina e ideal a ideal? ¿Han tenido el valor de levantar contra el pensamiento de la Revolución el entero pensamiento católico? ¡No! Lo han eludido. Han disputado sobre detalles de organización. No han afirmado netamente el principio, que es como el alma de la Iglesia…”.



El mismísimo Henry Lefebvre, intelectual marxista, señalaba respecto de sus oponentes:



“Los adversarios del marxismo han tratado a veces de refutar tal o cual punto (…) Raramente atacan el conjunto, es decir, el marxismo como concepción del mundo. ¿Por qué? Sin duda porque lo ignoran”.



Para luego admitir: “¿Dónde se encuentra la concepción del mundo que superaría al marxismo? No se la ve por ninguna parte. Sólo la concepción cristiana del universo tiene una amplitud que le permite oponerse doctrinalmente al marxismo”.



19. Los pragmáticos que equivocan los medios



–Hay que hacer esto. Juntá firmas. Miles, miles, tenemos que ser millones. Así nos van a escuchar, ya van a ver. Difundí esta encuesta. Votá en contra del aborto. Dale, dale. Difundila entre tus contactos. Y no te olvides de hacer circular esta solicitada contra las nuevas leyes injustas. Hacé que la gente de tu edificio firme, que tus familiares firmen. Que firmen todos. Tenemos que ser muchos. Será tal nuestro clamor que nos escucharán. Ya verán eh.



            “Numerosos son, desgraciadamente, los que creen provechoso el recurrir a métodos que, por lo mismo que son eficaces al servicio de la Revolución, continúan sirviendo a esta última, aún cuando se les pretenda emplear contra ella”.



            En efecto, si nosotros creemos en la validez universal de la Verdad, ¿qué agrega quemuchos pocos firmen o no tal o cual declaración? En todo caso, reemplacemos esas 20.000 firmas por 20.000 personas comprometidas. En vez de un votante, un militante.



            “creer que una misma doctrina de la acción puede indiferentemente servir al progreso de la Revolución y a la instauración de un orden social cristiano… prueba que no se distingue entre estas dos operaciones ninguna diferencia esencial. ¡Lo cual es gravísimo!”.



20. Los paranoicos conspiracionistas



            Nos referimos a quienes ven en cualquier hecho un indicio y en todo indicio una prueba categórica de la omnipresencia del enemigo.



–Pase a nuestra sala de conferencias.

–¿Se han fijado si no hay cámaras? Los servicios de Inteligencia actúan así.



            Son los que siempre tienen la sensación de que los están vigilando. ¡Como si fueran tan importantes!



–¿Cree que podríamos vernos mañana a las 16 hs.?

–Habría que tener cuidado, porque nos pueden detectar con el Google Earth.



            Su paranoia les impide actuar, quitándoles libertad y espontaneidad.



21. Vencer sin combatir



La cita de Plotino lo dirá todo:



“Si algunos carecen de armas, son atacados por quienes van bien armados. No le corresponde a Dios combatir en el lugar de quienes no quieren hacer la guerra.

La ley quiere que, en la guerra, uno encuentre su salvación en el valor y no en las plegarias. No se obtienen cosechas rezando, sino ocupándose de la tierra, ni se permanece sano descuidando la salud. No hay que enojarse porque los malvados tengan una cosecha más abundante, ya sea porque son los únicos que se dedican a cultivar la tierra o porque la cultiven mejor (…)

Si los malvados están en el poder, ello se debe a la cobardía de sus súbditos: es lo justo, y lo contrario sería injusto.

Sí, la Providencia divina no debe hacer que nosotros no seamos nada. Si todo fuera Providencia, si sólo hubiese Providencia, ya no tendría nada que hacer, ¿de qué sería entonces Providencia?”.

BLOG EL CENTINELA San Rafael Mendoza


miércoles, 3 de septiembre de 2014

PARA NACIONALISTAS


1. Los activistas

 Vigor, ímpetu, ardor. Mucho nos escandalizamos ante los males de la Patria. Lo queremos solucionar todo, cambiar todo ya, ponerlo todo patas para arriba, barajar y dar de nuevo. ¡Pronto! ¡Hay que hacer algo! ¡Ya! ¿Hay una blasfemia? ¿Se legaliza alguna ley injusta? ¡Hagamos una marcha de 10.000 personas por la avenida principal de la ciudad! ¿Para cuándo? ¡En 15 días! Y esa buena gente se pone a laburar, trabajosamente. ¿Y qué ocurre? Pasa lo que pasa cuando uno intenta dar un salto más largo de lo que le permite el pantalón…
El pantalón se rompe, se rasga.
 En este caso, sin excepción, las personas pasan de un estado de euforia militante a un estado de agotamiento y decepción. ¿Por qué? Porque se propusieron un fin por encima de sus capacidades.
Debemos trabajar sin prisa pero sin pausa. Trabajar bien. Para juntar varios miles de personas, primero hay que juntar diez, a la misma hora, en el mismo lugar. Y sin llegadas tardes. Luego juntamos cien. Luego quinientos. Como la subida a un edificio: para llegar al último piso tengo que pasar por todos y cada uno de los anteriores. Tengamos paciencia y sigamos trabajando. Sin fuegos artificiales, trabajo serio: formación para la acción.

2. El eruditismo

Leyeron muchos libros. Está bien. Claro que está bien. Conocen las principales cuestiones históricas, políticas y religiosas. Perfecto. Se expresan correctamente y son activos miembros de algunos foros. Bárbaro. Pero, a la hora de traducir en acciones lo que saben, ¿qué ocurre? Esto ocurre: NO HACEN NADA. Militancia virtual –siempre con seudónimo– o militancia de café. Jean Ousset los califica duramente: una verdadera “impotencia”.
“¿No es monstruoso que una cierta rectitud doctrinal pueda no incitarnos a la acción? (…) ¿Hay una perversión más sutil y más grave, que la de una ortodoxia del pensamiento satisfecha de sí misma, pero indiferente a la infecundidad de lo verdadero, al triunfo del mal?”.
  Es un desperdicio enorme de fuerzas: “La formación se convierte en su propio fin, derivando hacia la obesidad, hacia la CELULITIS DOCTRINAL”.

3. Piadosos a destiempo

 Si alguna vez hemos visto aquellos personajes de dibujos animados de Los Simpsons –nos referimos a la familia Flanders, protestante, rigorista y ridícula– podemos tener alguna idea de la actitud que deseamos evitar.
La piedad es una virtud, tanto para los padres, la Patria y sobre todo para con Dios. Pero como toda virtud, requiere subordinación a la prudencia. Hay momentos y momentos. Será prudente el Viernes Santo, frente al altar, pronunciar en voz alta algunas expresiones y serían imprudente esas mismas en otro contexto, que resultaría impropio y movería a la risa por su evidente inoportunidad.
Si a esto se le suma que pronunciando formas de piedad –legítimas, insistimos– damos ocasión para que algún idiota se burle de ellas, estamos dando margaritas a los chanchos. No demos motivo a los que se mofan de las realidades espirituales.
No les demos oportunidad para que lo hagan.
Por lo demás, en el orden público hay expresiones de piedad más apropiadas que otras (puesto que poseen un carácter militante que difícilmente mueva a la irrisión). Una piedad viril, masculina, vigorosa, contundente, escandalizará. Pero nadie se va a reír de Dios si lo presentamos así. En cambio, las mismísimas frases piadosas de los santos, teñidas del amor más puro a Dios –adecuadas para los retiros espirituales, para las meditaciones, para los Vía Crucis– pueden ser absolutamente inapropiadas en otro contexto. Y esto debe ser distinguido.

4. Buenos padres, malos patriotas

Cuántas veces tiene lugar una calamidad terrible. La flagrante omisión de los argentinos de sus deberes para con la Patria. Meditemos este párrafo: “Cristianos que se creen excelentes esposos, excelentes padres de familia, excelentes empleados, excelentes feligreses. El mundo puede contar con ellos. ¡Pero no su Ciudad, pero no su Patria! A sus ojos no hay seria obligación por este lado” (Jean Ousset)¿Cómo puede ser posible? ¿Acaso no hay un cuarto mandamiento que obliga a amar a los padres y a la Patria?

5. “¡Animémonos y vayan!”

El muchacho recomienda: Qué bueno que sería hacer esto, qué útil que sería esto otro.Bárbaro. Bienvenida la motivación. Podrían pintarle a este, que es un bolche; podrían atacar la figura de aquél, que fue un vendepatria. Bien, querido, bien. Me parece bárbaro. Pero, ¿y vos? ¿Vos qué vas a hacer?
Las acciones –no hipotéticas sino reales– que ya estamos realizando, ¿no te convocan? ¿Por qué querés que se haga lo que no se hace, y no te integras en la filas para hacer lo que se está haciendo?
Valientes con pellejo ajeno…

6. Los criticones de los puntos y las íes

“Está muy bueno esto que dicen ustedes, pero ¿sabes? Hay un detalle que quisiera señalarte…”. Qué tipos agudos, ¿no es verdad?: En realidad, esto que se dijo públicamente podría subdistinguirse según la teoría de los accidentes tal como Aristóteles en la Metafísica los describe, sin caer en aquello que con el mismo nombre pero distinto significado Emanuel Kant afirma en…, bueno, bueno, bueno. Tranquilo. Ahora me toca preguntar a mí.
Esto que Ud. hubiese dicho mejor, ¿lo ha dicho? ¿Ha organizado un acto para decirlo? Por lo menos, ¿lo ha hecho circular públicamente con nombre y apellido?
No.
No lo ha hecho, ¿verdad?
Muchos pensarían mejor lo que quieren decir si hicieran de cuenta que cuando hablan son escuchados por un auditorio.

7. Tus 15 segundos de fama

 Lo tengo en el garguero hace rato. Lo tengo que decir. Lo tengo que decir. Me invitaron a un acto, pero lo tengo que decir. Tal vez los organizadores prefieren ser prudentes. No importa. Lo tengo que decir. Tal vez pongo en riesgo el trabajo que otros –no yo– han hecho. Pero lo tengo que decir. No aguanto más, no aguanto más… ¡Viva Hit…!
Ya me desahogué. Ahora puedo volver a mis cómodos 364 días del año, contento de ser un macho que pone voz ruda para gritar en actos públicos organizados por los demás.

8. Los que abarcan mucho

 Que hable Jaime Balmes: La inconstancia, que en apariencia no es más que un exceso de actividad, pues que nos lleva continuamente a ocuparnos de cosas diferentes, no es más que la pereza bajo un velo hipócrita. El inconstante sustituye un trabajo a otro, porque así se evita la molestia que experimenta con la necesidad de sujetar su atención y acción a un objeto determinado.
Así es que todos los perezosos suelen ser grandes proyectistas…

9. “Infiltrémonos, para después…”.

–¡Shhhhhh! –dijo el otro, suavizando el tono de la voz–. Pienso lo mismo pero acá eso, eso no se puede decir. ¿Sabés lo que hay que hacer? No hay que ser tonto. Seamos astutos, como ellos. Hay que hacer como ellos, pero al revés. Meterse, infiltrarse, así vamos ocupando los puestos. Hablar su lenguaje y darle el contenido que nosotros queremos. Así nos vamos metiendo. Hay que entrar, hay que entrar. Y entonces algún día…

Cómo deploramos estas palabras.

Jean Ousset nos enseña, al contrario, que: “No hay ninguna organización, ningún partido, ningún clan, ninguna secta, que no tenga hoy un plan que proponer, y que no se afane en hacerlo aceptar. SÓLO LOS CRISTIANOS vamos a remolque, osando considerar como rasgos de virtud el hecho de adoptar más bien las tesis del enemigo, en vez de proclamar ‘triunfalmente’ las nuestras”.
Por eso, ya los intelectuales católicos contrarrevolucionarios advirtieron qué grandes errores podían cometerse, incluso de buena voluntad:
La contrarrevolución no es la revolución al revés, sino lo contrario de la revolución (Joseph de Maistre).

 De un texto de Thomas Mac Ian, que identifica ciertas errores muy nuestros