domingo, 23 de noviembre de 2014

ALGO HUELE A PODRIDO EN EN FRENTE NACIONAL FRANCÉS

No solo nosotros lo advertimos. El "verso" del eje Israel - Occidente contra la "barbarie islamista" es sin duda una trampa mas de los norteamericano y su lobby sionista para atraer el apoyo de los derechoides europeos- y los que sigan ese ejemplo- a su política de genocidio contra los Estados Árabes.

El próximo viernes, 28 de noviembre, el parlamento francés tiene que definirse en pro o en contra del reconocimiento del Estado palestino. La iniciativa ha partido del grupo socialista, lo que no ha impedido a la nieta del viejo Le Pen, Marion, posicionarse a favor del reconocimiento.
Sin embargo, no todo es una balsa de aceite en el partido de la llama azul/blanca/roja. Capitaneados por el reaccionario Gilbert Collard, un peso pesado del partido, los hay en las filas del FN abiertamente partidarios de votar en contra, acción que también secunda el eurodiputado Aymeric Chauprade.
Estos elementos derechoides del FN son partidarios de un "eje entre Israel y Occidente contra la amenaza del islamismo"; esto es, la consigna-trampa del Pentágono/OTAN, los mismos que, con la mano izquierda, son quienes han incendido Oriente Próximo, están armando a las bandas takfirís y siguen en abierta guerra contra Siria e Irán.
Marine y Marion tienen ahora mismo excelentes bazas para defenestrar políticamente a los "occidentalistas" del FN. O lo hacen ellas (y carisma, poder y legitimidad tienen toneladas y toneladas) o bien Collard, Chauprade y sus secuaces acabarán sirviendo a Washington, en bandeja de plata, las cabezas de las Le Pen.
Marine y Marion tienen una cita con la historia el día 28: o claudican en nombre de la golosina del poder o dan un puñetazo en la mesa y se reafirman en la línea en pro de la recuperación de la soberanía nacional. Muy pronto vamos a salir de dudas.
Fte.Patria Sindicalista

MAS SOBRE LA ODIOSA REFORMA



(ArgentinosAlerta.org) La filosofía del Garantismo abolicionista preside el Anteproyecto de Código Penal que el Gobierno ansía imponer aprovechando las hasta ahora disciplinadas mayorías. Si siguen manteniendo la obediencia debida parlamentaria anticonstitucional los legisladores nos harán tragar a carradas los eufemismos edulcorantes: “hay que adecuarse a la realidad”, “el sistema no ha dado su fruto”, “el delito se sigue produciendo”, “no hay que hacer el código penal del deber ser” sino el del “ser”. Así saldrá un Código Penal que agravará la inseguridad ciudadana. “A vosotros se atreve, argentinos//el orgullo del vil invasor” (estrofa del Himno Nacional Argentino completo).
El Garantismo abolicionista es un movimiento y una mentalidad que se pueden caracterizar por cuatro notas y por un efecto trágico.
Cuatro notas del garantismo abolicionista
1) Se presenta bajo la bandera de las garantías, algo que no sirve para identificar nada porque en el mundo jurídico nadie las niega; con lo que lo de “garantismo” resulta ser una artimaña.
2) Sostiene la ilegitimidad del sistema penal porque es irracional, anticonstitucional y violatorio de los derechos humanos. Por lo que propone como ideal que ve inalcanzable su desaparición, y como anhelo posible su debilitamiento. Para evitar papelonear exhibiéndose como destructores a secas proponen una serie de risibles “medidas substitutivas”. Por ejemplo, que los delincuentes pidan disculpas a las víctimas o estupideces trágicas semejantes.
Los medios para lograr la destrucción del sistema penal van:
  • desde la derogación de la prisión preventiva o de cualquier agravación de las penas por reincidencia,
  • hasta no encontrar nunca certezas para condena,
  • elegir el juicio oral y cualquier medio que lleve las causas a la prescripción,
  • “arreglar” como cuestiones económicas los juicios penales, y
  • cualquier otro método que a mano venga para suprimir las penas desprotegiendo las víctimas.
3) En general está integrado por miembros de la corporación académica, que imponen desde su hegemonía la injustificación del derecho penal como un dogma. Y de la decisiva corporación judicial, que conservan sus cargos, prebendas, exenciones de impuestos a las ganancias, privilegios y honores sociales, todo lo cual resulta medio aptísimo para alcanzar el objetivo. De tal modo que éste se alcanzaría por una verdadera implosión. El sistema debe destruirse desde adentro. El “plan de lucha” fue trazado en el libro Encuentro con las penas perdidas, que por algo no se reedita.
4) Contra lo que podría pensarse a primera vista, no asume la característica de movimiento o actitud pacificadora, amiga de consejos como “muchachos, perdonemos”, “no hagan olas”, “contengamos los impulsos”, “busquemos la paz”, “devolver bien por mal”, “unámonos los argentinos”, “desechemos la venganza y el odio”. No.
El movimiento se presenta como una cruzada liberadora contra la opresión de los poderes que, mediante el sistema penal, aherrojan a las grandes mayorías y son capaces de hacer explotar el mundo por el aire. Contra el “estado de policía”, un demonio que lucha contra el “estado de derecho”, para encarar la revolución liberadora en nombre de los derechos del hombre. Por eso no respeta ninguna garantía contra los militares o policías… Tiene cierta lógica, pues estos son como la quintaesencia de aquél. Pero tampoco respeta la vida de los chicos no nacidos.
Efecto del garantismo abolicionista
El Garantismo abolicionista es la principal causa de la impunidad, productora a su vez de inseguridad, considerado quizá el problema visible más acusado por los argentinos.
Los efectos del garantismo abolicionista han sido probados sólidamente desde el punto de vista iusfilosófico en el reciente libro titulado El Garantismo abolicionista de Héctor H. Hernández (MarcialPons, Madrid-Buenos Aires, 2013) y en el trabajo del mismo autor "Pero el garantismo abolicionista es manodurista sin garantías contra Los Dos Sectores", (revista Ethos, Buenos Aires, nro. 26).
Allí pueden encontrarse innumerables citas puntuales de los autores criticados. También se pueden ver las bases filosóficas que animan esa corriente y algunos pilares constructivos del solidarismo penal.

sábado, 22 de noviembre de 2014

DIA DE LA SOBERANIA EN CORDOBA

Acto por el Día de la Soberanía Nacional

En el día de la fecha, militantes de la Agrupación Lacebrón Guzmán, Córdoba, junto a miembros de la coalición de agrupaciones GUIA estuvimos presentes en el acto organizado desde la Fundación 20 de Noviembre, por el Día de la Soberanía Nacional.
Rodeados de un espíritu patriótico, se vivió una jornada en profunda conmemoración a la gesta inolvidable de la Vuelta de Obligado.
Agrupación Nacionalista Lacebrón Guzmán 
Delegación Córdoba





miércoles, 19 de noviembre de 2014

HOMENAJE A NUESTROS HEROES


El sábado 22 de noviembre el nacionalismo sale a conmemorar la gloriosa gesta de la Vuelta de Obligado.

Día que nuestras tropas defendieron nuestros ríos de la agresión anglofrancesa.

16 hs. frente al monumento al Brigadier don Juan Manuel de Rosas, en la Plaza Seeber de Palermo (Libertador y Av Sarmiento).

Los esperamos a todos.

Plataforma 20 de Noviembre - Argentina Soberana

Agrupación Nacionalista Lacebron Guzman
Juventud Nacional Ppr
Movimiento Bastión

domingo, 16 de noviembre de 2014

BIOGRAFIA SOBRE ONESIMO

Nadie hasta el momento había estudiado con gran profundidad la figura del vallisoletano Onésimo Redondo, dirigente del nacional-sindicalismo español y fundador de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica. Ante esta falta de información sobre su persona, Matteo Tomasoni, un italiano de 32 años, vio en Redondo, «padre fundador de la Falange, la figura idónea para realizar la tesis doctoral» tras la concesión de una beca de Doctorado. «Uno de mis profesores de la Universidad de Bolonia me introdujo en la figura de Onésimo Redondo, vi que existía una gran falta de información y cuando me concedieron la beca me decidí a rellenar el hueco existente ya que estaba interesado en el estudio del falangismo y Onésimo Redondo es una figura clave en este terreno», explicaba el joven.
Onésimo Redondo Ortega. Vida, obra y pensamiento de un sindicalista nacional (1905-1936)’ es el título de su tesis que le ha llevado cinco años de duro trabajo durante los que ha conseguido plasmar otra visión del que fue conocido como ‘Caudillo de Castilla’ ya que «hasta el momento las publicaciones existentes estaban hechas por personas cercanas a la Falange, lo que se conocía de su figura había sido utilizado en su momento como propaganda por el propio Régimen», afirmaba Tomasoni que añadía que «se trata de un personaje desconocido incluso en su propio entorno (Valladolid) pero la pasión por su tierra siempre fue enorme y la importancia que tiene y tuvo para esta también lo es».
El investigador italiano explicaba que la profundidad con la que ha podido abordar la figura de Redondo «ha sido gracias al hallazgo de un archivo personal inédito». Toda la información recopilada por Tomasoni le ha posibilitado «descubrir una imagen más humanizada de Onésimo Redondo como padre de familia, un hecho que no se da en otros líderes como Primo de Rivera», aseveraba.
El director de esta tesis, el catedrático Ricardo Martín de la Guardia, se mostró muy «satisfecho con el resultado del trabajo de tanto tiempo» con el que reconoció haber «aprendido mucho».
«Las investigaciones y esfuerzos de Matteo Tomasoni me han devuelto el interés por el estudio de la figura de Onésimo Redondo», añadió el catedrático tras «agradecer» que el investigador italiano le hubiese «escogido para acompañarle en este trayecto» en el que lo más complicado para Tomasoni ha sido «escribir la tesis en castellano y encontrar las fuentes adecuadas ya que había muy poca biografía», concluyó.
Fte: Patria Sindicalista

DINERO PARA EL GENOCIDIO

Más de 33 millones de dólares han sido recaudados en un evento celebrado en Hollywood en apoyo de las fuerzas militares del régimen de Israel, según los organizadores.
Varias estrellas de cine, entre ellas Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Pamela Anderson y Barbra Streisand, se encontraban entre los más de 1200 invitados en el hotel Beverly Hilton que acogió el evento el pasado jueves. 
"Es difícil entender la falta de brújula moral que permite tomar champaña y posar para fotos en un evento que recauda fondos para una organización que mata y mutila a hombres, mujeres y niños tan fácilmente", ha comentado este domingo el analista geopolítico John Wight a la agencia noticiera rusa RT. 
Recordemos que la violenta ofensiva israelí iniciada a principios del pasado mes de julio contra la Franja de Gaza provocó la muerte de al menos 2160 palestinos, entre ellos más de 540 niños y dejó más de 11.100 heridos, además de causar la destrucción de unas 11 mil viviendas, mezquitas, hospitales y escuelas.  
"A ninguna de estas violaciones se hace caso en Hollywood, una parte del mundo tan distraída de la realidad como si fuera otro planeta", resalta Wight. 
El analista recuerda que Schwarzenegger y Stallone han hecho exitosas carreras en Hollywood interpretando a personajes que matan indiscriminadamente y sin piedad. 
"Las IDF (fuerzas militares del régimen de Israel) también matan indiscriminadamente y sin piedad, pero lo hacen en la realidad", ha subrayado.  
En agosto pasado Schwarzenegger y Stallone, junto con decenas de celebridades de Hollywood, firmaron una declaración conjunta en la que expresaron su apoyo al régimen de Tel Aviv.  
Por su parte, el analista político y periodista estadounidense, Kilb Mapin, denunció el pasado mes de octubre que la industria del cine de Hollywood está bajo dominio del régimen israelí y que mediante ella trata de atacar a los pueblos de Oriente Medio para perturbar la región.
 
http://www.hispantv.com/detail/2014/11/16/297141/hollywood-recauda-fondos-apoyar-ofensivas-israel

viernes, 14 de noviembre de 2014

EL PUTO PODER MUNDIAL

Financiadores del movimiento gay:
Fundacion Rockefeller, Fundacion Ford, Microsoft, George Soros (la Banca Rootschild)
· Fundadoras de la Cámara de Gays y Lesbianas:
IBM, Wells Fargo, JP Morgan Chase, Motorola, Travelport, Intel, American Express, American Airlines, Leheman Brothers, Ernst and Young, Wyndham. Paul Singer (NML)
· Socios Corporativos y Aliados:
Cisco Sistems, Avis, Morgan Stanley, Merck, McDonald’s, Kodak, ING, PEPSIco, Sothesby’s, Coldwell Banker, XEROX, Hyatt, UPS, Johnson y Johnson, Marriott, Coors.
· Empresas “gay friendly”:
Citigroup, Microsoft, Accenture, Goldman Sachs, Procter & Gamble, Pfizer, IBM (la empresa financiadora del microchip), Toyota, Wal-Mart, Johnson & Johnson, Barclays Capital, JPMorgan Chase, L’Oréal USA, Dell, Lehman Bros, McKinsey, Merrill Lynch, Target, BP (British petroleum de la Reina de Inglaterra), Chevron (de Rockefeller), Shell (de los reyes de Holanda), Texaco.
Bill Gates dona una gran parte de su fortuna al movimiento gay, ¿no les parece una casualidad que el es uno de los personajes que más ha dicho públicamente que debemos reducir la población mundial? ¿les parece una simple coincidencia?
En España merece la pena investigar a la Fundación Triángulo (tiene un significado en la simbología Illuminati) para comprender vínculos, orígenes e investigar la fuente de sus apoyos financieros.
Los Rockefeller no solo se encuentran detrás de esto. También de otros movimientos fraudulentos como el feminismo. Nick Rockefeller confesó sus intenciones impulsando este movimiento:
Rockefeller quería obtener tres objetivos principales:
1. Conseguir que la mujer, que hasta entonces generalmente no trabajaba fuera de su casa sino que se encargaba del cuidado de su familia e hijos, pagara impuestos, puesto que representaban a la mitad de la población.
2. Apartarla de la educación de sus hijos para que éstos quedaran al cuidado del Estado y proceder desde edades muy tempranas, a su adoctrinamiento para el Nuevo Orden Mundial al que aspira Rockefeller.
3. Reducir los salarios a la mitad, ya que si la mayoría de las mujeres ingresaban a un trabajo fuera del hogar, la sobreoferta laboral haría cundir la desocupación y la caída de los salarios, por lo cual logrado ese objetivo para sostener a una familia haría falta dos fuentes de ingreso y el padre no sería suficiente sostén del hogar.
Todo esto contribuiría, como el tiempo ha demostrado, a la destrucción de la familia, para sustituirla por el Estado.
Hoy a través del Estado se fijan los contenidos de las escuelas. Se supervisa la TV. Se financian las películas. Se ordenan “campañas de salud” con operaciones esterilizantes, reparto de abortivos, anticonceptivos cancerígenos y preservativos. Se otorgan “identidades falsas”, “autopercibidas”, mediante las cuales una persona puede cambiar su sexo de modo documental. Se denigra el matrimonio equiparándolo a otras uniones circunstanciales o a un acto de comercio cualquiera. Se promueve el libre consumo de drogas. Se crean áreas estatales enteras para ocuparse del “género”, eufemismo que encubre a políticas antifamilia y de odio manifiesto contra el varón. Hasta ha llegado a denominarse “matrimonio” a la simple unión de 2 personas del mismo sexo, obligando a los funcionarios a “casarlos” bajo apercibimiento de dejarlos cesantes. Se ha creado un organismo especializado (INADI) para perseguir a los que piensan distinto, y justamente en nombre de "las diferencias". Hasta la Corte Suprema de Justicia ha pedido sanciones para los jueces que no quieren autorizar abortos y defienden la vida como sostiene la Constitución Nacional. Y para que la población se acostumbre a todo esto, se pone a toda hora en TV a personas que hacen gala, bromas y apología de la conducta homosexual.
 https://www.facebook.com/EmilioNazarKasbo/posts/10152820234575890

EL JUDEOCRISTIANISMO

Juan Carlos Molina, designado por la Presidenta a cargo del SEDRONAR, es un emblemático personaje del  culto judeocristiano que aspira, sincretismo mediante, a ser la religión del Nuevo Orden Mundial. Conocido y admirado por el megabuitre Soros, comparten el anhelo de la liberación del consumo y venta de droga , es al mismo tiempo uno de los discípuloos preferidos por Bergoglio, admitió que siempre tuvo "problemas en la vieja Iglesia", lo que hoy al parecer no ocurre en esta religión mundialista inaugurada desde la llegada a Roma de Francisco.
 
"El padre Molina, íntimo del Papa al punto tal de que lo visita en su dormitorio (sic), fue ayer tapa de los diarios por contar que Bergoglio prefiere morir mártir, y le recomienda el mismo destino.

Hoy al salir a aclarar sus dichos por radio La Red, desde Roma, donde llevó veinte jóvenes, hizo varias declaraciones que lo retratan sin duda:
En primer lugar se trata de un consumado funcionario kirchnerista, apegado a la revolución cultural con que están transformando a la Argentina -al punto que utiliza el lenguaje cristinista "todos y todas", que en nada parece diferenciarse de los integrantes de La Cámpora; esa organización de jóvenes neomarxistas y transgresores en las ideas, pero con millonarios bolsillos a causa de los sueldos escandalosos que les paga el Estado, cuando no por la corrupción que los engorda.
Pero más grave que eso, Molina es un claro exponente de los curas de la nueva iglesia, que nosotros hemos caracterizado en su momento con el nombre de Bergoglio's Boy; esos sacerdotes de la Religión del Encuentro, que el ex arzobispo de Buenos Aires ha venido preparando, ahora se ve claro, desde hace tiempo, para que pastoreen la nueva fe que pone la añadidura antes que el Reino.
No podía, por lo tanto, un sacerdote así, dejar de cantar loas al finado padre Mujica, que en su momento supo fogonear la guerra terrorista desatada en la Argentina durante los años 60/70; al punto de que murió víctima de ella.
No podía tampoco dejar de alabar a Cristina y al actual gobierno, en una clara maniobra de renuncia de la verdad, propia de los quieren quedar bien con Cristo y con Belial, como lo denunciara oportunamente San Pío X. Pues desde el gobierno que él integra, no gratis por supuesto, se ha lanzado el más grave ataque a los valores cristianos de que tenga memoria la Patria.

Tampoco evitó contradecirse pues mientras anteriormente había sostenido que se debía despenalizar el consumo de drogas, ahora dice "ni".
Lo que sí debió evitar y no lo hizo, es ¡contradecir a Jesucristo!; pues mientras el Maestro enseña que el camino es angosto y la puerta estrecha, Molina los amplió hasta casi vaciar el Infierno, cuando Luis Novaresio, el periodista agnóstico y pro matrimonio gay que lo entrevistaba,  le dijo que haberlo ayudado en otra oportunidad, quizá le sirviera para no ir al infierno (4' 40").
Pero Molina pertenece a una iglesia nueva, pues, como él mismo dice "siempre tuve problemas con la Iglesia vieja y vetusta", con la que mantuvo "diferencias"; lo mismo que está alejado de "obispos como Aguer". Aunque ahora cuenta con el "apoyo" del papa Francisco, según aseguró.
Curiosamente esta parte de la entrevista fue quitada de la grabación que mantienen en la web de La Red, pero está relatada en Ámbito Financiero; y se puede conjeturar con muchas probabilidades de acierto, que el corte ocurrió a 14' 44"; donde el cambio en la conversación indica claramente que falta algo.

Escuchando a Molina, cuya designación en el Gobierno Nacional fue aplaudida por George Soros, el mismo que lleva jóvenes agnósticos y comunistas a visitar al Papa, uno se pregunta si no sería mejor cura Novaresio."
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FTE. PAGINA CATÓLICA

martes, 11 de noviembre de 2014

INICIATIVA INTERESANTE

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Hoseiní Jamenéi, ha publicado en su cuenta oficial de Twitter una serie de respuestas a "preguntas clave", una de las cuales propone la "eliminación" de Israel.
A la primera pregunta, ("¿Por qué debe ser eliminado el régimen sionista?") Jamenéi responde que "durante sus 66 años de vida, el falso régimen sionista ha tratado de alcanzar sus objetivos por medio del infanticidio, el homicidio, la violencia y la mano de hierro, y se jacta de ello descaradamente", informa el periódico 'The Independent'.
Sin embargo, su mensaje señala que la eliminación de Israel, un país culpable de una serie de "delitos", no significa la masacre de los judíos en la región.
La declaración propone un referéndum en el que podrían votar "todos los pueblos originarios de Palestina incluyendo musulmanes, cristianos y judíos", pero no "los inmigrantes judíos".
De acuerdo con el líder supremo iraní, los resultados de la votación permitirían al Gobierno decidir si este último grupo puede permanecer en el país.
No obstante, Jamenéi señala que, si no se logra llevar a cabo ese referéndum, "la única solución es una potente confrontación y la resistencia decidida y armada, ya que el compromiso no es posible".
Fuente: RT.

viernes, 7 de noviembre de 2014

ABOLIR EL ABOLICIONISMO



Guillermo Rojas

La aplicación de ciertas y determinadas medidas para el bien común. dentro de este Sistema, están dominadas por las necesidades que tengan los políticos para mantenerse en el poder ganando elecciones.
La agenda electoral domina el tema. Poco  importa el bienestar del pueblo. Esto podemos visualizarlo bien en este gobierno, donde la demagogia electoralista, la limosna y el clientelismo han sido disfrazados de inclusión social y que ha creado una masa de votantes cautivos que unidos a cierto semianalfabetismo de clase media (gente de una franja etaria de entre los 18 y 35 años catequizados por tres décadas de desastre cultural) totaliza hoy en día algo así como el 30 o 35 % de la masa de eventuales votantes pro gubernamentales.

Tabúes
Hay temas que el gobierno pretende ignorar por que no solo le puede sacar votos, sino que también lo conecta instantáneamente con los tabúes que durante años el Sistema ha venido moldeando en el imaginario colectivo en base a prejuicios y lecturas tendenciosa de diversos hechos históricos, que si bien tergiversados, vienen a ser algo así como la quinta esencia de todo lo repudiado, el pecado capital.
Uno de estos temas es el del desborde del crimen impune, que muchos llaman inseguridad. Hablar de esta cuestión y utilizar el demonizado termino reprimir, es para el Sistema (no solo para el gobierno) volver a la época oscura de los 30.000 desaparecidos. Meter presos a los que delinquen es en definitiva hablar subliminalmente de las mazmorras de Proceso, cuando en el universo marcuciano en que se maneja, cualquier cosa que sea reprimir y poner barreras al caos es el mal absoluto. 
 Por eso hasta el presente la inseguridad era una sensación (Aníbal Fernández) o una creación artificial de la conspiración mediática (Capitanich). Según los más encumbrados exponentes del pensamiento sistémico en la materia, la cantidad de delitos es ínfima y todo eso de andar difundiendo esos hechos masivamente es un llamado oculto a la "vigilancia" "control social" mediante "agencias gubernamentales".(Zaffaroni)
Pero ocurre que las cosas se desbordan y que paulatinamente no nombrarlas ni actuar sobre ellas se torna una cuestión piantavotos y es allí que es necesario hacer algo al respecto o al menos hacer como si se hiciera algo. Cuando la masa cautiva de votantes no alcanza, hay que apelar a lo que sea para aumentarla y conservar poder a toda costa.

Señales contradictorias- Justificada desconfianza
Es que cuando no alcanza la retorica burlona, y las estadísticas engañosas seden a la realidad, llega la hora de proponer soluciones que al menos se asemejen a poner un poco de orden.
Había sido el ministro de seguridad Berni, desde el gobierno, el que puso sobre el tapete el tema del crimen, de la droga, de los extranjeros delincuentes y de la justicia garantista. El Sistema se quejaba del mismo monstruito que había creado.  Como si hubiera sido otro el autor del mismo.
Para peor andaba dando vueltas el proyecto de reforma del Código Penal fogoneado por el CELS en clave de abolicionismo y que curiosamente, de sus desgraciados ítems hasta el Papa se había hecho eco para avalarlos, en otra de sus desafortunadas alocuciones . Otra señal contradictoria lo daría la reforma del Código de Procedimientos Penales que parecía realizada conforme la inclinación manifestada por Berni y decimos esto porque fue la misma presidenta la que en una de sus tantas intervenciones, quien  manifestó que el mismo iba a impedir la ya conocida "puerta giratoria", modificando las normas referentes a la excarcelación de los delincuentes.
 Desgraciadamente todo lo que dijo la presidenta en el discurso se borra con solo leer el proyecto pues el mismo no establece una norma en la que el juez deba basarse sino que deja al criterio del mismo la aplicación o no de la prisión preventiva, siendo nuevamente el criterio para la aplicación el peligro de fuga o entorpecimiento Igual ocurriría con los extranjeros delincuentes mientras en su discurso dijo que serian expulsados del país sin poder reingresar por 15 años el proyecto no dice eso sino que "podrá" ser expulsado y en ciertos casos con anuencia del fiscal y del mismo imputado. Este nuevo CPP aumenta el menú de opciones para aplicar la puerta giratoria. No la clausura definitivamente. Por ello sospechamos que es un nuevo engaño del sistema y que una vez aplicado con la judicatura intoxicada con las estupideces del garanto abolicionismo los resultados serán iguales a los que apreciamos hoy-
Por eso desconfiamos del manodurismo pre electoral. y vemos que no solo se hace demagogia con planes sociales y limosnas varias, sino que se juega con la esperanza de nuestra gente que desea salir a la calle a trabajar tranquila, ellos y su familia, sin ser eventuales números de la lista de damnificados y muertos que registra este sistema nefasto en su haber por la cuestión de la inseguridad.
Por eso lo que siempre solicitamos que es la revisión total de la legislación penal, aboliendo el abolicionismo de una vez y para siempre empezando por las universidades donde se enseñan sus insensateces y terminando en la judicatura donde se pretende ejecutarlas con los resultados a la vista.

martes, 4 de noviembre de 2014

LA CONSTITUCION TRADICIONAL ARGENTINA

Por Fernando Romero Moreno*
 Introducción
            
        Es un lugar común de la historiografía liberal que Rosas no quería una Constitución.  Sin embargo, un estudio de las instituciones vigentes en la Confederación Argentina en el período 1829- 1852, nos permiten sostener que no sólo existía entre nosotros una verdadera Constitución, sino también las bases firmes para la formación de toda una arquitectura política adecuada a las exigencias de nuestro medio. Lógicamente que ese orden hubiera estado en la antípodas del ideario iluminista en boga - inspirador luego de la Constitución del 53 (1)- siendo sus fundamentos en cambio, los de la cosmovisión hispano-criolla y católica que constituyen la cultura fundacional de la Argentina. Pero lo que en buena lógica se desprende de esos hechos, no es que Rosas obstaculizara el proceso constitucional de la Nación, sino que – oponiéndose al modelo racionalista y liberal del mismo – prefería una vía histórica y tradicional para alcanzar la Constitución. Una Ley de raíz pactista y consuetudinaria, expresión genuina de la voluntad de los pueblos confederados y fiel a nuestros peculiares costumbres, criollas y americanas. Ese fue, en líneas generales, el Ideal político de la Confederación, mientras la Dictadura sólo un medio transitorio y excepcional para impedir la desintegración nacional. Superada la anarquía interior y las agresiones externas (Francia e Inglaterra sobre todo), la Argentina se constituyó en un Estado Católico, Nacional, Federal, Republicano y Presidencialista, inspirado en los principios de la Tradición hispánica, indiana y criolla. Analicémoslo en detalle.
Los antecedentes hispano- indianos

a) El Estado de Derecho Indiano

Ante todo es necesario estudiar los presupuestos hispánicos de nuestra tradición constitucional, muchos de ellos todavía vigentes en los tiempos de Rosas. En España y América, hasta el advenimiento de los Borbones 1713, rigieron unos principios que tenían hondo arraigo en la Península. Esos principios constituían un todo orgánico cuya clave de bóveda era la propia sujeción del monarca al orden jurídico: “Rex eris si recta facies – enseñaba el Fuero Juzgo -, si non facias non eris”. Es decir, el gobierno debía obrar de acuerdo al Bien Común o perdía gradualmente su legitimidad. Y como garantía frente a los abusos e imprudencias que pudieran cometer el Rey o los funcionarios, existía un adagio recogido en las Partidas y luego en la legislación indiana: “se reverencia pero no se cumple”. Y también el principio del “ius resistendi” frente a la tiranía, que defendían juristas y teólogos. Íntimamente ligado a esta subordinación del orden político al orden jurídico y moral, regía un peculiar “pactismo”, que consistía en reconocer la necesidad del consentimiento popular respecto al régimen político –no tanto al gobernante de turno, sino al régimen en sí– y la importancia de una sana representación de los estamentos sociales ante el poder. Finalmente debemos decir que este “corpus” de principios jurídicos estaba fundamentado en el respeto al derecho natural – aunque tal vez contaminado del voluntarismo de cierta Escolástica Española - , en el acatamiento a la ley divino – positiva y en el fomento de las legítimas diversidades regionales, cuya garantía eran los fueros y en nuestro caso las costumbres indígenas, la legislación castellana y las Leyes de Indias. Siendo la Justicia uno de los fines principales perseguidos por el poder político, su función no correspondía sólo a un órgano o funcionario, sino que “competía a todos los organismos de gobierno, desde el rey hasta los cabildos” (2). En cuanto a las fuentes del Orden Jurídico, las mismas eran plurales (3), con el siguiente orden de prelación: 1°) Leyes de Indias; 2°) Derecho Indígena; 3°) Costumbres locales; 4°) Leyes de Castilla; 5°) Partidas.
b) Los órganos del Poder: Unidad de Gobierno y Equilibrio de Funciones

El Régimen Político, por su parte, establecía un orden de magistraturas, con funciones “entrelazadas”, en el marco de una monarquía limitada y representativa. “Las actividades del Estado – explican Floria y García Belsunce – se distinguían entonces por funciones y éstas eran fundamentalmente cuatro: 1) Gobierno, que comprendía la tarea legislativa, el nombramiento de los funcionarios, capitulaciones, mercedes, etc.; en fin, todo lo que hoy se entiende por “administración del Estado” con exclusión de los aspectos impositivos, financieros y militares. 2) Justicia, o sea el ejercicio de la actividad judicial. 3) Guerra, que abarcaba todo lo relativo a la organización y defensa de los reinos de la Corona. Y 4) Hacienda, comprensiva de la organización y administración financiera e impositiva del Reino” (4). Estas cuatro funciones, prosiguen los autores citados, “no eran atribuidas con exclusividad a distintos órganos o funcionarios”. Por el contrario, la mayor parte de éstos desempeñaban varias de las nombradas funciones. Por ejemplo, los gobernadores tenían funciones de gobierno, justicia y guerra; las Audiencias, de gobierno y justicia; los cabildos, de justicia, gobierno y hacienda, y así sucedía en todos los casos. Este sistema, que puede parecer caótico visto superficialmente, no lo era en realidad y respondía a una estructura coherente. Al acumular diversas funciones en un mandatario se producía simultáneamente la diversificación de cada función entre varios de ellos, de modo que resultara un recíproco control entre los diversos magistrados y funcionarios. La clave del sistema residía en el concepto de equilibrio de funciones – a diferencia de la separación moderna de poderes –” (5). Este control recíproco estaba reforzado por las instituciones del juicio de residencia, las visitas y las pesquisas. En cuanto a los órganos de gobierno, junto al Virrey y los Gobernadores, los principales eran las Audiencias y los Cabildos. Éstos últimos tenían a su cargo “el gobierno de la ciudad y su zona rural de influencia” (6). Los cabildos constituyen nuestra tradición más antigua de gobierno local, en la cual – junto a las funciones específicas e indelegables del poder político (Gobierno, Justicia y Defensa)– encontramos el ejercicio de las llamadas funciones subsidiarias como educación, salud pública, asistencia social, etc. y el embrión de una correcta distinción entre gobierno y representación (al existir junto al “cabildo cerrado” o de funcionarios, el “cabildo abierto”, formado por vecinos) (7). Los cabildos fueron, por otra parte, los garantes de la autonomía municipal y de las libertades regionales, lo cual se vincula a la descentralización política y administrativa que tuvo el régimen hispano-indiano hasta la irrupción borbónica. Mención aparte merece la figura de los Caudillos, esbozadas ya en este período y que renacerían con fuerza en el siglo XIX. José María Rosa, que ha estudiado el asunto con especial dedicación (aunque con una hermenéutica populista que no compartimos), nos dice: “La gente‟ encontró su expresión en el caudillo mejor que en los funcionarios reales. El caudillo era la gente hecha acción y cabeza (de allí cabdillo, de capus, cabeza); por su boca hablaron los pobladores y en sus gestos se sintieron interpretados. Ajeno a su destino, el caudillo‟ casi siempre había llegado a Indias como oficial menor o soldado raso: aquí demostró condiciones para ser „cabeza‟ y necesariamente lo fue. Llamáronse en el Río de la Plata Martínez de Irala, Juan de Garay, Hernandarias; en otros Alonso de Ojeda, Hernán Cortés, Francisco Pizarro” (8).
c) Un Orden Social de libertades concretas

Dentro de esta tradición política había además un expreso reconocimiento de libertades concretas que amparaban a las personas y a las corporaciones frente a los peligros del despotismo estatal (9). En efecto y como enseñaba Zorraquín Becú existían “en la legislación vigente garantías directamente vinculadas con los derechos particulares. Así por ejemplo no debían cumplirse las cartas reales para desapoderar a alguno de sus bienes sin haber sido antes oído y vencido. Lo mismo ocurría si se trataba de encomiendas de indios. La legislación reconocía la garantía del juicio previo” (10). En otro pasaje afirma que “el dominio legítimo quedaba amparado (...) y la misma ley exigía que en caso de expropiación por causa de utilidad pública, se diera al dueño otra cosa en cambio o se le comprara por lo que valiera” (11). En cuanto a prácticas contrarias a la dignidad humana (como la tortura judicial, la pena de muerte por motivos religiosos, la esclavitud o los abusos de ciertas reglamentaciones corporativas) hubieran podido eliminarse sin alterar en lo substancial el orden político tradicional. De hecho, algunas fueron tenidas por injustas en los mismos tiempos virreinales y varias fueron modificadas durante el proceso emancipador.

d) Corporativismo y proteccionismo

Por último vale la pena mencionar que en los lineamientos del régimen indiano existían las semillas de una organización profesional de la economía y de un sano corporativismo. Pensamos sobre todo en las funciones del Consulado y de los Cabildos en relación con el comercio, en la regulación de las profesiones liberales por parte del Protomedicato o del Colegio de Abogados, en el Fuero Universitario y otras instituciones similares. También debemos resaltar la vigencia de un prudente proteccionismo económico, implícito en el régimen del monopolio mercantilista (12).
Los antecedentes nacionales

a) El Estado Nacional Soberano y la Independencia

Junto a estas instituciones, encontramos otros presupuestos constitucionales de origen específicamente nacional, que –a despecho de los proyectos oficiales del liberalismo criollo– fueron dando forma jurídica real a las Provincias Unidas. El primero a considerar es la Declaración de la Independencia, en la medida en que manifestaba la voluntad de constituir un Estado Nacional Soberano en la comunidad territorial y cultural del extinguido Virreinato del Río de la Plata. El carácter normativo de dicha Declaración ha sido señalado por el Doctor Héctor H. Hernández al sostener que “tenemos aquí un valor constitucional fundamental: la independencia y la soberanía”. La afirmación de que “las Provincias Unidas deben ser libres e independientes‟ se constituye entonces en la norma jurídica positiva suprema preexistente a los pactos” (13), estableciendo la Soberanía –una Soberanía respetuosa de la ley natural y del bien común internacional– como un principio básico del Orden Constitucional. La Declaración de la Independencia, por su parte, tenía justificación en principios del derecho natural y de gentes y no en mitos al estilo del nacionalismo ideológico decimonónico.
b) El Constitucionalismo provincial y la restauración hispano-indiana

En segundo lugar tenemos que analizar el peculiar constitucionalismo provincial. Fracasados los intentos de organización que se proyectaron desde 1810 en adelante, la Argentina entró en una espiral de violencia que – tras la anarquía del año 20 – comenzó a socavar la unidad de las Provincias Unidas, con el riesgo cierto de la desmembración territorial y de la disolución definitiva del Estado Central. Si tal proceso no avanzó e incluso se detuvo, fue gracias a la Dictadura del Gral. Rosas que – además de custodiar con éxito nuestra soberanía frente a las Grandes Potencias del momento – restauró el Estado Central y sentó las bases de un orden constitucional propio. Pero las raíces de la solución comenzaron antes, cuando las Provincias – replegadas sobre sí mismas – fueron elaborando instituciones propias, “criollas”, substancialmente realistas y acordes a nuestra idiosincrasia. En las mismas renacieron los principios y normas de la herencia hispano-indiana. Así lo explicaba Petrocelli: “Hacia 1821, quedó conformado el panorama de trece de las primitivas catorce provincias argentinas” que surgieron –salvo la excepción de Entre Ríos - de “los antiguos cabildos que gobernaban las ciudades y sus zonas adyacentes (...) Como se recordará, cada cabildo era brigadier de su milicia. Pues bien, la reacción contra la dirigencia porteña ha puesto esa milicia bajo la férula de un caudillo, que generalmente se destaca por sus condiciones militares y por su consustanciación con la índole y los intereses de la comunidad que rige; el caudillo es cabeza del pueblo provincial en armas, al que interpreta y comprende en sus necesidades. Se lo conoce como gobernador, palabra de raíz hispánica, que denomina a una institución de ese origen, como es española también la voz “caudillo”. La generalidad de las provincias tuvieron sus caudillos, cuya procedencia no es, como se ha imaginado, el estrato inferior de esas sociedades, sino el superior, en cuanto a posición social y económica, grados militares y aun títulos universitarios (...). Como bien lo dice José María Rosa: “Un gobernador no es Poder Ejecutivo” aunque así lo dice la letra de las constituciones que rigen la provincia. Su poder no puede medirse con vara sajona sino española; no ejecuta, sino que gobierna en los cuatro ramos clásicos: militar, político, justicia y hacienda”. Ya se ha dicho que conduce las milicias provinciales; dicta las leyes siendo asesorado por la sala o junta de representantes que sólo de nombre es el poder legislativo; es juez de alzada de los fallos de los alcaldes ordinarios, o delega esta función en algún letrado; elabora el presupuesto, manda cobrar los tributos, ordena los gastos y publica la situación de la tesorería. No obra arbitrariamente por lo común, sino que para cada función hay peritos y hombres discretos que lo aconsejan: la junta de representantes en lo político, letrados en justicia, junta de hacienda en este ramo, consejo de guerra en lo militar. Cada caudillo-gobernador tiene su secretario o ministro, que generalmente será un abogado o un sacerdote; ellos preparan la legislación o los tratados con otras provincias, redactaban la correspondencia, asesoraban en caso de reunión de un congreso interprovincial, se entendían con la sala. Ésta, que llevaba distintos nombres a demás de éste, como junta de representantes, junta de comisarios, legislatura, congreso provincial, desempeñaba diversas funciones: las propias de los cabildos a los que suplantaron, como atender la educación, la salud pública, el arreglo edilicio, el cuidado de las calles, el abasto, el control de precios, etc.; era también una especie de senado que asesoraba al gobernador en materia de legislación, tratados interprovinciales, declaración de guerra, firma de la paz; confirmaba la elección del gobernador que efectuaban en la realidad las milicias cívicas, esto es, el vecindario urbano y rural armado; sancionaba la constitución provincial que previamente el gobernador admitía y que redactaba por el ministro letrado. La legislatura estaba integrada por vecinos respetables elegidos popularmente pero que los gobernadores consentían anticipadamente como aceptables (…). En materia de justicia, las instituciones de la etapa española se prolongaron en las provincias; en primera instancia fallaban los alcaldes de los cabildos, apelándose o ante el  cuerpo capitular en pleno o ante un juez de alzada en materia civil, y ante el gobernador en materia criminal (...). A partir de esta época cada Provincia se fue dictando su constitución, que en muchos casos tuvo un carácter eminentemente hispánico y no anglo-sajón o francés. Algunas contenían la división de poderes, pero ya se ha dicho que la política y la administración las manejaba el gobernador convenientemente asesorado (…) Lo notable de este derecho público provincial – agrega Petrocelli – es que adoptó el sufragio universal cuando no lo había aún ni en Estados Unidos ni en Europa” (14). Pero fue un sufragio universal indirecto y limitado pues el pueblo solía elegir a la Junta de Representantes y sólo ésta al Gobernador, quien a su vez controlaba las candidaturas. En el caso de Rosas, “instintivamente desconfiaba” del sufragio universal, razón por la cual “quería experimentarlo en cabeza ajena y se hacía informar por su ministro Alvear acerca de cómo funcionaba en los Estados Unidos, donde dejaba “muy mucho que desear”, según sus propias palabras” (15).

c) Las libertades concretas en la Confederación Argentina

En cuanto a la protección de las libertades concretas y al derecho privado – más allá de ciertas concesiones al liberalismo hechas desde tiempos de la Revolución de Mayo - siguieron rigiendo las disposiciones de la legislación castellana e indiana, más las prescripciones de las constituciones provinciales. “En el virreinato del Río de la Plata, y luego de la Independencia – dice Lambías – en las Provincias Unidas del Río de la Plata, la legislación española existente en 1810 continuó en vigencia hasta su derogación por el Código Civil, a partir del 1° de enero de 1871. Hasta entonces rigió en nuestro país la Nueva Recopilación de 1567, que contenía leyes provenientes del Fuero Real, del Ordenamiento de Alcalá, del Ordenamiento de Montalvo y de las leyes de Toro. Por lo demás, las antiguas leyes quedaron subsistentes, aplicándose de ordinario el derecho contenido en las leyes de Partida” (16). Las restricciones de la Dictadura no anularon el orden legal vigente, sino que simplemente limitaron el ejercicio de los derechos en función de los fines establecidos: la defensa de la Fe Católica y de la Federación. Fueron limitaciones temporales y excepcionales, exigidas por el Bien Común y sujetas a la Ley. Los derechos fundamentales – a la vida, a la propiedad, a la seguridad – y las garantías procesales, siguieron legalmente amparados. Los abusos y/o crímenes que pudieran haberse cometido no invalidan el orden constitucional de la Confederación, aunque permiten reconocer sus limitaciones y su innegable carácter de régimen perfectible, como sucede con todas las realizaciones humanas.

d) Los Pactos entre Provincias
Por último es importante mencionar los pactos interprovinciales, germen de la restauración del Estado Central y raíz de la adopción del Federalismo como Forma de Estado y de la República como Forma de Gobierno. Este pactismo regional se tradujo en un método empírico de organizar el país, que conduciría finalmente al mencionado acuerdo de 1831, instrumento jurídico- político de primer orden en el constitucionalismo de la Confederación.
El Pacto Federal de 1831 y la Institución Encargado de las Relaciones Exteriores
 Con la llegada de Rosas al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires comienza una de las etapas más decisivas de nuestra historia, cuyos frutos serán la restauración del Estado Central y la defensa de nuestra Tradición y Soberanía. El marco institucional de este proceso fue el régimen político y jurídico de la Confederación. La estructura fundamental de este régimen radicaba, como dijimos anteriormente, en el Pacto Federal de 1831 y en la Institución Encargado de las Relaciones Exteriores. Conviene estudiar por separados ambos instrumentos:

a) Pacto Federal: fue firmado por las Provincias litorales el 4 de enero de 1831 y a él se adhirieron paulatinamente las demás con el transcurso del tiempo. Sus disposiciones principales eran:
- La adopción del Federalismo como Forma de Estado. Técnicamente fue una Confederación laxa –como señaló Irazusta - que sólo gradualmente adoptó los caracteres de un Estado Federal.
- La alianza militar entre las Provincias y la regulación del derecho a celebrar tratados y del derecho de extradición.
- El reconocimiento de las mismas libertades para los habitantes de las provincias. firmantes, con la única excepción de que alguna hubiera especificado el requisito de ser natural de la misma para acceder al cargo de Gobernador.
- La creación de una Comisión Representativa con facultades referidas al manejo de las Relaciones Exteriores, de la Defensa Común y de la convocatoria a un Congreso General Federativo que arreglara definitivamente la administración del país. Los poderes de esta Comisión pasaron luego al Gobernador de Buenos Aires.
b) Institución Encargado de las Relaciones Exteriores: fue una magistratura delegada por las Provincias en el Gobernador de Buenos Aires, constituyéndose en la raíz de nuestro actual Poder Ejecutivo. Según Tau Anzoátegui la figura aparece en 1827 (algunos historiadores sostienen que su aparición es anterior a esa fecha) pero “es con Rosas – dice Petrocelli – que el Encargado va ampliando su esfera de atribuciones transformándose en un verdadero jefe de Estado nacional...” (17). ¿Cuáles eran esas atribuciones? Si sumamos a las estudiadas por Irazusta, las consignadas por Tau Anzoátegui, podemos resumirlas en las siguientes: declarar la guerra y hacer la paz, nombrar jefes de los ejércitos nacionales, negar a las provincias el ejercicio del derecho de legación, intervenirlas para uniformar la marcha de todas en el sentido de la federación, reglamentar las materias eclesiásticas en lo que competía al poder temporal, prohibir o permitir la exportación del oro y la plata, vigilar la circulación de los escritos sediciosos, juzgar a los reos políticos de carácter nacional, celebrar tratados internacionales sujetos a la ratificación legislativa, la interpretación y aplicación del pacto Federal de 1831, ejercer función de árbitro y mediador oficioso en los diferendos interprovinciales, otorgar concesiones mineras a los extranjeros como también autorizar la enajenación o arriendo de tierras de jurisdicción provincial, resolver las cuestiones de límites interprovinciales, conceder indultos, controlar el tráfico pluvial por los ríos Paraná y Uruguay y conceder permisos de ingresos al país (18). Como vemos, las atribuciones más importantes de un verdadero Gobierno Central para la República.
Otras cuestiones de índole constitucional en la Confederación
En torno a estas bases firmes -el Pacto Federal y la Institución Encargado de las Relaciones Exteriores- fue realizándose una constitución empírica que tenía los siguientes caracteres:
- El poder electoral detentado por el pueblo.
- La facultad de legislar en manos de las legislaturas provinciales, salvo lo delegado en el Encargado de las Relaciones Exteriores. Esas facultades provinciales implicaban legislar sobre: derecho sustancial (civil, comercial y penal); acuñación y circulación de moneda metálica; contribución directa en materia impositiva; reglamentación del derecho de minería; derechos aduaneros locales y derechos de tránsito.
- El Poder Ejecutivo Nacional desempeñado por el Gobernador de Buenos Aires.
- Aspectos organizativos como: sujeción del extranjero a nuestras leyes y aplicación del “jus soli” para sus hijos; adopción del sufragio universal pasiva y activamente; navegación exclusivamente nacional de nuestros ríos interiores; uso de la moneda fiduciaria en circunstancias en que el patrón oro regía universalmente; defensa del artesanado mediante el proteccionismo industrial; banca estatal promotora de la economía; trato diplomático y económico preferencial a las naciones hermanas hispanoamericanas; progresiva abolición de la esclavitud; y en palabras textuales de Estanislao Zevallos “en materia de extranjeros: el domicilio como arraigo de la personalidad civil y jurídica y de los capitales introducidos al país; el servicio militar obligatorio para todos los domiciliados sin distinción de nacionalidades en defensa de sus propios hogares, familias y bienes; el domicilio como base de la nacionalización de los extranjeros; la nacionalidad argentina de los hijos de extranjeros nacidos en territorio nacional; la soberanía argentina sobre los ríos de la Plata e interiores, de acuerdo con las leyes y reglamentos de la República” (19).
.           Dentro de este conjunto de disposiciones debemos incluir asimismo a la Ley de Aduana de 1835 y en general al orden económico de la Confederación. Petrocelli resume así la cuestión: “Lo económico – financiero estuvo vinculado con la reconstrucción del Estado central y con la defensa de la soberanía que protagonizara el Dictador (...) Por empezar, en diciembre de 1835, dicta una ley de aduana proteccionista para satisfacer el clamor provinciano que venía de lejos, coadyuvando así al logro de la unidad nacional. La protección lo es no solamente a la industria, sino también a la agricultura y al desarrollo de nuestra marina mercante (…). En materia financiera Rosas expresó que no había suma del poder; rindió cuentas estrictas de la administración de los dineros públicos (...) Rosas dividió los recursos en dos grandes categorías. Los nacionales, constituidos por los derechos de exportación e importación, estaban destinados al pago de los gastos militares, al mantenimiento de las relaciones exteriores y al pago de la deuda externa, cuando empezó a hacer algunas entregas a los tenedores de bonos del empréstito Baring; también al pago de la deuda pública interna. Los demás impuestos recaudados, contribución directa, sellado, patente, alcabala, etc. eran utilizados para solventar el presupuesto provincial. Liquidó el Banco nacional no renovando la concesión al vencer la misma en 1836; los billetes del mismo pasaron a ser papel moneda del estado. En su lugar se creó la casa de la Moneda, que aún subsiste como Banco de la Provincia de Buenos Aires; sus atribuciones eran administrar la moneda de papel y la metálica, liquidar el Banco nacional, recibir depósitos de particulares, conceder créditos y admitir los depósitos judiciales. Fue banco estatal enteramente y su giro fue todo un éxito ya en la época de Rosas” (20). Podríamos seguir enumerando los distintos aspectos de la economía de la Confederación pero lo dicho basta para advertir aquellos puntos que más se vinculan con la vigencia de un orden constitucional.

Conclusión
En síntesis, entonces: el Orden Político de la Confederación suponía la voluntad de conformar un Estado Nacional Soberano según la Declaración de la Independencia de 1816 y su Constitución “real” establecía la Confederación como Forma de Estado, de acuerdo a lo dispuesto por el Pacto Federal; instauraba el régimen republicano como Forma de Gobierno y un sistema electoral de sufragio universal indirecto y limitado; creaba una magistratura especial como Suprema Potestad de la Confederación, consolidando otras menores en el orden provincial o nacional; conservaba como vigentes muchos principios heredados de la tradición hispano- criolla y amparaba el rico patrimonio del constitucionalismo provincial; finalmente la Ley de Aduana de 1835 establecía una suerte de Sistema Argentino de Economía Nacional. Este orden incipiente era, repetimos, una auténtica Constitución, sin copias artifíciales de modelos extranjeros, copias que a la postre se demostraron contrarias a nuestros hábitos y a las exigencias concretas del Bien Común. Como enseñaba Julio Irazusta “el método deliberativo no nos convenía para constituirnos. La experiencia lo había probado”. Con el método de Rosas en cambio, “había surgido, al final del período una consuetudo, un derecho político no escrito, que equivalía a un sistema de leyes constitucionales y sobre el que empezó a razonarse como sobre una verdadera constitución. El país había sido organizado de otra manera que por un congreso constituyente” (21).
Notas:
(1) Para un análisis de la ideología iluminista de la Constitución del 53 cfr. Sampay, Arturo Enrique, “La Filosofía del Iluminismo y la Constitución Argentina de 1853”, Verbo N° 303- 304- 305, Año XXXII, Jun.- Jul.- Ag. 1990, págs 43 y ss.
(2) Petrocelli, Héctor B., “Lo que a veces no se dice de la Conquista de América”, Ediciones Didascalia, Rosario, 1992, pág. 153.
(3) Puy Francisco, “Derrecho y tradición en lo foral”, Verbo (Speiro), N° 128-129, Septiembre –Octubre- Noviembre 1974.
(4) Floria, Carlos Alberto y García Belsunce, César A., “Historia de los argentinos”, Ediciones Larousse, Bs. As., 1992, pág. 111.
(5) Floria, Carlos Alberto y García Belsunce, César A., “Historia de los argentinos”, Ediciones Larousse, Bs. As., 1992, pág. 111- 112.
(6) Petrocelli, Héctor B., Op. Cit., pág. 165.
(7) Máxime cuando no llegó a formarse de modo pleno entre nosotros el andamiaje más completo de Cortes, Procuradores (salvo quizás el Síndico Procurador), Mandato Imperativo, etc. que sí tuviera vigencia en la Península y en otros Virreynatos de Indias.
(8) Rosa, José María, Historia Argentina, T. I, Editorial Oriente S.A., Bs. As., 1972. págs. 117-118.
(9) Para un análisis de las libertades concretas y las libertades abstractas en el marco de la tradición política española, cfr. Elías de Tejada, Francisco “Libertad abstracta y libertades concretas” en Contribución al estudio de los cuerpos intermedios (Acta de la VI Reunión de Amigos de la Ciudad católica), Speiro, Madrid, 1968, y Llopis de la Torre, Felipe, Montejurra. Tradición contra Revolución, Editorial Rioplatense, Bs. As., 1976.
(10) Zorraquín Becú, Ricardo, La organización política argentina en el período hispánico, Tercera Edición, Editorial Perrot, Buenos Aires, 1967, pág. 27.
(11) Zorraquín Becú, Ricardo, Op. Cit. Pág. 26, nota 2.
(12) Irazusta, Julio, Breve Historia de la Argentina, Editorial Independencia S.R.L., Bs. As., 1981, págs. 46-47.
(13) Hernández, Héctor H., “Otro pensamiento constitucional (Una cuestión dogmático-jurídico-política y de filosofía y lógica de las normas)”, San Nicolás de los Arroyos, 2002, Inédito. Cfr. de este mismo autor “El cuento, la Constitución y el barco. Otro pensamiento constitucional (Una cuestión dogmático-jurídico-política y de filosofía y lógica de las normas)”, en Revista Jurídica de Mar del Plata, nro. 1, Universidad FASTA, 2002, p. 159.
(14) Petrocelli, Héctor B., Historia Constitucional Argentina, Editorial Keynes Universitaria, Rosario, 1988, págs. 105- 106.
(15) Ezcurra Medrano, Alberto, El sentido histórico de la época de Rosas, en La Independencia del Paraguay y otros ensayos, Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, Colección Estrella Federal, Bs. As, 1999, págs. 124- 125.
(16) Llambías, Jorge Joaquín, Tratado de Derecho Civil, Parte General, Tomo I, Editorial Perrot, Bs. As., 1964, págs. 176-177.
(17) Petrocelli, Héctor B. La obra de Rosa que San Martín elogiara, Rosario, 1994, pág. 40,nota 1.
(18) Petrocelli, Héctor B., La obra de Rosas…, pág. 39.
(19) Petrocelli, Héctor B., La obra de Rosas, pág. 44.
(20) Petrocelli, Héctor B., Historia Constitucional Argentina, Editorial Keynes Universitaria, Rosario, 1988, págs. 156 y ss.

* El hipervalor político-constitucional, “El Derecho”-Sección Constitucional, Nº XLVII, 15 de abril de 2009.